El 17 de agosto de 1,958 es una fecha sumamente importante para nosotros, ya que se ve plasmado el esfuerzo que inició nuestro padre, con el talento de su creatividad y el arte de sus manos, fundando lo que es en la actualidad San José Carpintería, dándose cuenta, desde muy temprana edad, que las bondades de las finas maderas, sería su mundo y la herencia para todos nosotros, sus hijos.
Nuestro padre, Ricardo García, dedicándose a lo que realmente le gustaba, fue perfeccionando los conocimientos que constantemente adquiría en el oficio de la carpintería, iniciándose en la fabricación de cajas mortuorias y a la elaboración de todo tipo de muebles y complementos de alta calidad, dada la experiencia ganada con el tiempo. Experiencia, que también supo trasladarla a toda su familia, con el mismo gusto por el arte y las bondades de las maderas, donde las texturas, olores y colores de este producto de la naturaleza, fueron dejando huella en la esencia de nuestra propia existencia.
En la actualidad, somos una Empresa Sólida, que cuenta con un equipo de artesanos capaces de crear piezas únicas, consideradas como verdaderas obras de arte, inspiradas en algunos casos por la belleza de nuestra flora y fauna y por el estilo clásico del mueble, estos elementos, conjugados con la experiencia adquirida, por el trabajo y esfuerzo familiar durante los años, se refleja en el éxito de nuestros diseños exclusivos, y la entera satisfacción de nuestros clientes, que se han distinguido en todo momento, por adquirir nuestras piezas finamente trabajadas, convirtiéndose por el esmero y por su
unidad, en una completa gama de expresión, que se convierte en un verdadera representación autentica de nuestra riqueza cultural.
Este esfuerzo, hoy de familia, no podría ser una realidad, sin tener en nuestro sincero agradecimiento, que hacemos extensible, a todos nuestros clientes que han puesto su confianza en nuestra Empresa, dándole el mismo nivel de dignidad y excelencia que nosotros como familia, hemos podido darle a San José Carpintería, teniendo la certeza de que la voz se está corriendo en varios países, donde nos sentimos orgullosos de que nuestras piezas y nuestro trabajo, están siendo testimonio fiel, del arte que hemos podido desarrollar. |